Con el título: “Aprendizajes para un futuro con propósito”, la Cátedra Dirección por Misiones y Propósito Corporativo de UIC Barcelona celebró el10.º Simposio Empresas con Rostro Humano.
En esta décima edición, se compartieron experiencias en un diálogo entre jóvenes, adultos y empresas para compartir, cooperar, servir, conocer y realizar un futuro con propósito. El propósito está en el presente, en el centro de nuestro trabajo en las empresas, y se desarrolla a partir de aprendizajes adquiridos en el pasado y que nos abren al futuro.
La ponencia de Pablo Cardona Soriano en el 10º Simposio Empresas con Rostro Humano, “El gran multiplicador del propósito”, nos dejó una reflexión poderosa: la clave del éxito empresarial está en la sinergia entre la empresa, los empleados y los clientes. Cardona propone la DPM 3D, un modelo que busca la intersección entre los propósitos de estos tres actores clave. Imaginemos tres esferas, cada una con su propio propósito, interactuando dinámicamente para crear un ecosistema de fluidez y confianza.
La sinergia 3D es el “gran multiplicador” del propósito. Genera mayor potencia con la misma intensidad, como la corriente trifásica. Para lograrlo, la consistencia es fundamental, como las patas de un taburete, que necesitan estar equilibradas para sostenerlo.
¿Se puede hablar de espiritualidad en el mundo empresarial? El 10º Simposio Empresas con Rostro Humano, nos invita a explorar esta dimensión, a menudo olvidada, para construir empresas más humanas y exitosas.
La ponenecia de Rafael Domingo “Espiritualidad y Negocios” nos dio una perspectiva innovadora: la espiritualidad como herramienta para el éxito empresarial, y nos invita a ir más allá de lo tradicional y construir empresas donde las personas se sientan valoradas y conectadas con un propósito superior.
Domingo propone una idea simple pero poderosa: centrar la empresa en el “amor, la comunión y el don”.
El liderazgo también juega un papel clave. Un líder que inspire a través del ejemplo, que promueva la colaboración y se preocupe por el bienestar de su equipo, generará un ambiente de trabajo positivo y productivo.
Integrar la espiritualidad no significa renunciar a la rentabilidad, sino encontrar un equilibrio entre el éxito económico y el bienestar de las personas. Se trata de conectar con valores humanos universales que nos impulsan a ser mejores personas y a construir un futuro más justo y sostenible.
La ponencia “De la Idea al Don”, con Carlos Rey como ofreció valiosas:
- El propósito como motor de cambio: Los ponentes destacaron la importancia de un propósito claro y significativo que guíe nuestras acciones hacia un impacto positivo. Al igual que las empresas con propósito atraen talento e inspiran a sus clientes, un propósito personal nos impulsa a alcanzar nuestro máximo potencial.
- Liderazgo humanista: La ponencia resaltó la necesidad de un liderazgo que priorice la generosidad y el servicio a los demás. Líderes como @Jorge Barranco, quien transformó el liderazgo de @Aliaxis Iberia hacia un modelo centrado en el propósito, demuestran el poder de este enfoque.
- Integrar el propósito en la acción: No basta con tener una idea, hay que traducirla en acciones concretas. Definir misiones, objetivos y proyectos alineados con nuestro propósito, y comunicar de forma estratégica e inspiradora son claves para el éxito.
- El poder del don: La ponencia exploró la importancia de “dar” ya sea tiempo, talento o conocimiento, para construir un futuro mejor. Ejemplos como The Smart Lollipop, que innova para mejorar la salud, y la Fundación Carvajal, que lucha contra la pobreza, nos inspiran a usar nuestras habilidades para generar un impacto positivo.
La Fundación Carvajal, con su misión de contribuir a la superación de la pobreza en Colombia, nos ofrece un ejemplo inspirador. ¿Cómo lo hacen?
- Evaluando el impacto de sus programas sociales: A través de la colaboración con universidades, miden el impacto de sus acciones en la educación, el empleo y el bienestar de las comunidades donde operan.
- Gestión del conocimiento: Documentan y analizan sus experiencias para identificar las mejores prácticas y adaptar sus programas a las necesidades cambiantes de la sociedad.
- Buscando alianzas estratégicas:strong> Colaboran con el Estado y otras organizaciones para multiplicar el impacto de sus iniciativas y lograr una transformación social a mayor escala.
Según Maria del Rosario Carvajal de medir el impacto social no es solo una cuestión de números, sino de comprender el valor real que tu empresa aporta a la sociedad. Es la mejor forma de demostrar la autenticidad de tu propósito y ganar la confianza de tus stakeholders.
Francesc Torralba nos invitó a reflexionar sobre el liderazgo del propósito. ¿Cuáles son sus claves?
- Entregarse a un propósito noble: Un líder humanista se caracteriza por su compromiso con un objetivo que trasciende el interés personal y busca un impacto positivo en el mundo. Un líder humanista busca generar bien, belleza, verdad o unidad.
- Cultivar una cultura de gratitud: Reconocer y valorar el esfuerzo de los demás, creando un ambiente de trabajo positivo y motivador, es esencial para el éxito. Un líder humanista reconoce los dones del equipo y ayuda a desarrollarlos.
- Poner a las personas en el centro: El bienestar de los empleados, los clientes y la comunidad en la que opera la empresa es fundamental para un líder humanista.
- Liderar con el ejemplo: La autenticidad y la coherencia entre las palabras y las acciones son cruciales para generar confianza e inspirar a otros.
La generosidad y el servicio a los demás pueden manifestarse de diversas formas: tiempo, talento, conocimiento o una actitud de ayuda y apoyo.
Cuando el liderazgo humanista guía una empresa, se genera una energía positiva que impacta en:
- Mayor compromiso y motivación de los empleados.
- Clientes más satisfechos y leales.
- Un impacto social positivo en la comunidad.
Puedes ver las ponències en nuestro canal de youtube:
https://www.youtube.com/playlist?list=PLUOl1IsE77bwkXFUMEEzht5PXFB1qvr3n







